lunes, 23 de julio de 2012

¿Quien es esa de ahí?


Hay veces que miro mi reflejo en el espejo y no reconozco a la que hay ahí. La descubro observándome y como autoreflejo desvío la mirada. Después me siento como una tonta por haberlo hacho y vuelvo a mirar con la esperanza de reconocerme esta vez, pero cuando lo hago solo veo a la misma persona desconocida con los ojos llenos de lágrimas por haber hecho algo que no es propio de mi, o tal vez si.. y eso me hace sentirme peor conmigo misma que en un principio... De sabios es rectificar, pero hay veces que no es tan fácil pedir perdón porque se ha repetido tantas veces que deja de tener sentido y se convierte en una palabras más, una palabra vacía. De esas que dicen que se las lleva el viento. Y más si el perdón lo le importa a nadie, porque en realidad la disculpa es hacia ti misma.
Miro fijamente mi reflejo en el espejo ¿Porque me estoy haciendo esto? Estoy perdiendo la razón por culpa de un pequeño error, estuve a punto de dejar mi verdadero yo en el estante. Nunca hay que perder quien eres por la mancha que dejan las estrellas. El ver puede ser engañoso, soñar es creer... A veces lo bueno no es siempre lo correcto y es muy difícil seguir a tu corazón. Llorar no significa que has perdido, todo el mundo tiene moratones; hay que ser fiel a lo que uno es.
De vez en cuando me cepillo el pelo y ¿me veo perfecta?  A veces olvido lo que tengo que hacer para ajustarme al molde, al patrón, al "como tengo que ser". Por más que lo intento mis debilidades saltan y todo en mi interior grita agónicamente. Si te sales de lo marcado y lo establecido todos te miran y te dicen "no hagas eso!"; pero ¿y si es lo que eres? ¿Y si es lo que te hace feliz? Entonces solo queda lavarte la cara, sonreír a tu reflejo y cuando el te lo devuelva darle un beso. 
Si no nos aceptamos ni siquiera a nosotros mismos, ¿que nos queda?
Besitos,
C-  

jueves, 12 de julio de 2012

Se lo que hicisteis el último verano

El verano no se si significa para las personas cosas distintas, pero al menos si se vive de formas dispares. Para mi en verano significa agua, sol, muuuucho calor, significa bañarme todos los días en mi piscina, ir a la playa, el olor a crema solar y lamentablemente el aftersun; a tomarme un helado o una horchata o similares en un terraza, a ir a saltar a la playa de la Renegá; significa tradiciones como el jueves de pizza, ir a ver la nueva entrega de Harry Potter al cine, ir a Acuarama tomarme un gofre y quemarme, ver a los guiris como gambas que han venido a ver el FIB o escuchar este mismo desde mi casa todos los días sin pagar entrada; y como no, el viaje familiar para escapar del típico lugar de vacaciones donde vivimos todo el año. El verano significa despreocuparse de todo, de pasárselo bien y tener la sensación de libertad que te mereces durante el año, de salir de fiesta o quedarse vagueando en casa porque puedes tirar el tiempo, porque es lo que te apetece hacer. Sí, el verano es una época maravillosa llena de color, de luz, de encanto... Con la mítica noche de San Juan con las hogueras en la playa y a las doce saltando las olas del mar para que se te cumplan los deseos. Visitando lugares lejanos y descubriendo lo que el mundo tiene que ofrecerte, abriéndote a la gente para que estén en tu vida. 
Es extraño, toda mi vida he temido este verano como si se tratara del último verano feliz, intentando agarrar el tiempo con fuerza para que el reloj parara de correr; y sin embargo ha llegado. Pero todo esta en calma, tal vez sea la calma antes de la tempestad o quizá es que simplemente no va a pasar nada, quien sabe. Ahora mismo queda decidir si quedarse llorando en casa porque al día siguiente perderé una pierna o salir a la calle a hacer un montón de piruetas alucinantes para disfrutar los últimos momentos sintiéndome completa. La respuesta es obvia, ¿no? Pero hay veces que hacer piruetas impresionantes da tanto vértigo que solo vemos la opción de quedarnos en casa llorando y arrepentirnos mas tarde, arrepentirnos siempre. Por eso hay veces que si es mejor curar que prevenir, porque un "y si..." nos puede atormentar toda la vida. Por eso el verano es especial, porque somos menos propensos a decir "y si..." y nos atrevernos a hacer lo que realmente queremos hacer. 
Bienvenido al paraíso, no te pierdas en el camino. Besitos, 
C-