domingo, 13 de enero de 2013
creer o no creer esa es la cuestión
Una vez tiempo atrás me preguntaron que era a lo que mas temía. Recuerdo que me despertaba la noche de antes de un lunes con un vacío enorme, y el problema es que no sabía porque. Entonces daba vueltas en la cama sin poder dormir y al final siempre acababa por pensar en lo mismo. No es que fuera agradable ni mucho menos, de hecho jamás sabré a ciencia cierta si realmente estaba despierta o sumida en un sueño ligero. No paraba de dar vueltas entre las sábanas pensando en la muerte. En que sentiría, y en la angustia que es pensar que es irremediable, que hagas lo que hagas no puedes huir del fatal destino. ¿Era el final y ya esta? Y el final ¿de que? ¿Por qué y para qué vivimos si al final moriremos? Entonces llamaba a mi madre, ya que las madres, como bien es sabido por todos, son omnipotentes; todo lo saben y todo lo pueden, y yo tenia la esperanza de que con su presencia me libraría de mi fatal destino.
Cuando murió mi abuelo, ella me dijo que había ido al cielo y que a partir de ese momento viviría con los angelitos bailando entre las nubes reencontrándose con sus padres y los padres de sus padres y que ahora todos ellos nos cuidarían desde el cielo. Yo le respondí que sus padres no habían hecho un gran trabajo cuidándolo a él. Entonces una señora me dijo que mi abuelo se había ido al reino de los cielos por voluntad de Dios nuestro señor. Y desde ese día ese tipo ya no me cayó tan bien.
Al cabo de unos años murió la madre de una amiga muy querida. Había luchado contra el Cáncer durante mucho tiempo pero la enfermedad ganó la partida. Recuerdo a mi amiga llorando todo el tiempo, con los ojos rojos e hinchados y con la llave de la caja de las cenizas de su madre al cuello. ¿Como la gente podía adorar a un dios que hace eso? Si es verdad que es tan bueno y misericordioso, ¿por qué hacia aquello?¿de verdad existía alguien que dirigía nuestros destinos?¿Tan solo eramos juguetes, marionetas dirigidas por un creador? Entonces, ¿de que servía que tuviéramos consciencia o voluntad? ¿Existe de verdad el destino o somos nosotros los que, con nuestras decisiones lo forjamos? Empecé a pensar que no había dios alguno, solo las esperanzas de la gente y alguien dispuesto a sacar provecho de ello. Y entonces lo encontré. Todo el mundo debe encontrar aquello que neutraliza sus miedos; si existe el Jocker debemos encontrar a Batman. De hecho a él le aterrorizaban los murciélagos y acabó siendo el hombre murciélago. Lo cierto es que lo encontré de una forma muy original. Podríamos decir que me lo enseñó Morgan Freeman y Jack Nicolson. Juntos hicieron una vitalista y entrañable historia sobre el no perder nunca el placer de vivir. El final es trágico, sin embargo la película no lo es, ya que el final de tu vida no tiene porque serlo. Si has hecho todo lo que tenías que hacer en este mundo no tienes que tener miedo de abandonarlo. Si lo has hecho bien la gente te seguirá recordando cuando ya no estés y de esta forma te vuelves inmortal.
Ha pasado ya tiempo de aquello y la verdad es que no creo en la otra vida, pero sinceramente no la necesito, tengo esta y eso es suficiente.
Besitos,
C-
sábado, 12 de enero de 2013
comienzos
Después de una despedida siempre hay un nuevo comienzo. Es como el resurgir de un ave fénix. Es como tener una segunda oportunidad año tras año, una oportunidad para hacer todo aquello que no hiciste y que seguramente este año tampoco hagas. Es curioso a parte de las celebraciones, el champan, las uvas, el concierto de año nuevo por la mañana y la resaca de rigor; no deja de ser un día que pasa a otro. Si te paras a pensarlo tampoco tiene por se ser especial, al fin y al cabo ¿quien dijo que ese día se acababa un año?¿Y los chinos o los indues?¿A caso ellos se quedan anclados en el año?¿Y Australia? Porque ellos pasan de año 12 horas antes que nosotros... Pero aun así a la mañana siguiente nos levantamos como un juguete que le acaban de cambiar las pilas, miramos el año con perspectiva y pensamos que todo va a salir mejor, porque claro, peor es bastante complicado. El caso es, que es bonito volver a empezar, saludar a todo lo que vendrá y a todos los que van a pasar por tu vida; darte cuenta de que la corbata que te ha regalado tu suegro, la botella de whisky escocés, los zapatos y la blackberry nueva tienen poca importancia, porque lo que importa es que tu sigues ahí para el nuevo comienzo, rodeado de gente que esta dispuesta a hacerte un regalo de navidad cuando cobra 600 euros al mes y sabiendo que pase lo que pase, el día de año nuevo siempre llega, junto con las esperanzas perdidas y con las ganas de seguir luchando hasta el final.
Los comienzos sirven para que nos demos cuenta de que no debemos turbar nuestra mente con el pasado porque es historia y jamás volverá, tampoco con el futuro ya que es incierto; debemos disfrutar del ahora porque es un regalo, por eso se le llama presente.
Feliz año nuevo.
Besitos,
C-
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

