Hay veces en que las cosas pequeñas marcan la diferencia. Es una frase hecha, sí, pero también es una gran verdad. A veces solo es un gesto, una sonrisa o una palabra amable; pero esto consigue que un día ooooohhfff.... se convierta en un día pasable; y aunque a simple vista no lo parezca, es una gran diferencia. Hay veces que no hacen falta regalos para decir te quiero, solo hace falta un abrazo, un beso y en mi caso una flor. Puede que no sea mucho, pero si a esto le sumas no enfadarte por una tontería como el resto de días o ayudar a hacer cualquier otra cosa cotidiana y sin importancia; es mucho, sí que lo es. A mí me ha costado puede que 16 años de mi vida comprenderlo y memorizarlo bien; pero creo que ya lo entiendo. Si es que cuando la gente dice que una sonrisa vale mas que mil palabras es por algo.
Supongo que ser la hija perfecta no es fácil, pero creo que todas lo somos a ojos de nuestras madres. Ellas confían y dan parte de su vida sino la mayoría, en educarnos para convertirnos en mejores como personas, pero lo hacen todos los días y al final nos acostumbramos y damos por sentado que es un derecho y no un regalo. Y si las madres lo dan todo, ¿Por que no reconocerselo? Supongo que yo ya lo veo. Es mi flotador en un mundo que hace aguas y se que si caigo será la mano que me ayude a levantarme. Así que a partir de ahora intentaré ser más que perfecta ;)
Y aunque vosotros creáis lo contrario mi madre es la mejor madre del mundo. Te quiero mami ♥
Besitos,
C-

No hay comentarios:
Publicar un comentario