martes, 6 de noviembre de 2012

Hakuna Matata

No creo que yo sea una persona rígida en trono a los cambios, pero lo que esta claro, y no vale negarlo, que los cambios que suponen un cambio radical en tu vida, asustan. Sobre todo aquellos que no quieres hacer, pero sabes que es parte de la vida y te ves obligada a hacerlo. Entonces sin poder evitarlo no paras de darle vueltas a la cabeza, tanto que comienza a salirle humo; los pensamientos negativos se acumulan y cada vez son peores. En esos momentos comprendes perfectamente lo que significa la expresión "hacer una montaña de un grano de arena". Luego te señalas el fatal día en el calendario como si fuera el día del apocalipsis. Pero después te das cuenta de que es una estupidez que te mortifiques por algo que hagas lo que hagas va a suceder y piensas:""Sí supiera que mañana me iban a cortar las piernas...¿me quedaría en casa lamentándome o saldría a la calle a hacer un montón de piruetas alucinantes? La respuesta es obvia. Así que vives tu vida olvidándote de ese futuro ya cercano hasta justo la semana de antes. Entonces es cuando llega el momento de hacerte a la idea porque ya no hay tiempo de otra cosa y las mariposas de tu estómago comienzan a acumularse. Y cuando al fin llega el día y la tormenta pasa, te das cuenta de que la peor parte estaba en tu cabeza, y que bien mirado no esta tan mal. 
Parece surrealista decirlo pero al fin y al cabo las películas de Disney pueden enseñarte algo. Y no me refiero a que tengas que esperar que un príncipe te salve, no, sino que ningún problema por lo gordo que sea, merece que suframos por él, y mas si en inevitable, y que los mas fácil es decir Hakuna Matata.
Besitos,
C-

lunes, 3 de septiembre de 2012

Mi semana en París

Aparentemente he descuidado este blog, pero solo aparentemente. Me voy a escusar diciendo que hace relativamente poco tiempo he vuelto de mi viaje a la capital europea de la cual no he parado de hablar. Sí, parece que al final el dicho tenía razón, quien la sigue la consigue.
La verdad es que tenía autentico miedo de que la ciudad de mis sueños al final terminara siendo una ciudad cualquiera y acabara por decepcionarme; y debo reconocer, si soy sincera, que al llegar allí si que tuve la sensación de que me había decepcionado. ¡Estaba lleno de vagabundos! Pero cuando las farolas comenzaron a encenderse y la Torre Eiffel hizo su aparición, todos los rincones de la ciudad empezaron a iluminarse y se llenó de color y sabor, y entonces supe que iba a ser un viaje genial. Es una ciudad maravillosa y en los siete días que he estado he sacado dos conclusiones esenciales: la primera es no volver a París jamas en agosto: pocos franceses y demasiados turistas, sobretodo demasiados turistas. Y la segunda: en este momento mi lugar ideal para vivir del mundo seria Montmarrtre.
Una semana bastó para impregnarme de todo los que París tiene que ofrecer, y hacer todo los IMPRESCINDIBLE. En mi mente siempre quedará la postal de una ciudad gris desde las alturas, con una Torre Eiffel obnipresente, entremezclando los sonidos de un acordeón tocando "la vie en rose" y de un francés cosmopolita al tiempo que te dejas capturar por un dulce olor a crepe y un artista callejero. Tal vez la gran olvidada de mi viaje sea la lluvia que no se digno a hacer acto de presencia para acabar esta postal... Entonces volveré; para caminar por el Puente de Alejandro iluminado bajo la lluvia y sin paraguas. Porque a los primeros amores no se les olvida y creo que mi primer amor ha sido París.

Besitos,
C-

lunes, 6 de agosto de 2012

I miss you...


Cuando una persona desaparece de tu vida, una luz en alguna parte se apaga y parece que el mundo sonríe un poco menos. Nunca nos imaginamos que una persona que forma parte ya de nosotros pueda esfumarse sin más. Nos cuesta mucho afrontar la verdad y en muchos casos superarla. Desde un principio sabemos que puede ocurrir y asumimos que en realidad es normal, pero cuando de verdad nos ocurre y llega el momento de ser fuertes realmente no lo somos como creíamos y llegamos a hundirnos. Y es en ese momento cuando nos preguntamos ¿Como seguir adelante? Y nos pasamos días recordando momentos ya vividos riendo y llorando a la vez, haciendo de nuestra casa una madriguera de la cual no salimos a pesar de las insistencias de los que nos quieren. Y a pesar también de saber de sobra que encerrarnos y llorar no sirve de nada, lo seguimos haciendo porque realmente echamos de menos algo que  nos gustaba y después de tantos días creímos, pobres ingenuos, que toda la vida seguiría igual, sin cambiar un ápice. 
En realidad solo hay una forma (a mi entender) veraz y buena de seguir adelante. Ésta es dejarse ayudar por la gente que nos importa y a la que importamos, apoyarnos en ellos para mirar hacia delante, teniendo en cuenta que no va a ser fácil y que no hace falta olvidar para ser feliz. Que el que haya formado parte de tu vida es un regalo, que todo lo bueno se acaba y que hay muchas personas en el mundo estupendas esperando a que te presentes y que si esa persona realmente valía la pena, no le gustaría un pelo que tu vida fuera un asco por su partida. Dicen que el tiempo lo cura todo, es como el "betadine" de los dioses, yo creo que es cierto. 
Besitos,
C-

lunes, 23 de julio de 2012

¿Quien es esa de ahí?


Hay veces que miro mi reflejo en el espejo y no reconozco a la que hay ahí. La descubro observándome y como autoreflejo desvío la mirada. Después me siento como una tonta por haberlo hacho y vuelvo a mirar con la esperanza de reconocerme esta vez, pero cuando lo hago solo veo a la misma persona desconocida con los ojos llenos de lágrimas por haber hecho algo que no es propio de mi, o tal vez si.. y eso me hace sentirme peor conmigo misma que en un principio... De sabios es rectificar, pero hay veces que no es tan fácil pedir perdón porque se ha repetido tantas veces que deja de tener sentido y se convierte en una palabras más, una palabra vacía. De esas que dicen que se las lleva el viento. Y más si el perdón lo le importa a nadie, porque en realidad la disculpa es hacia ti misma.
Miro fijamente mi reflejo en el espejo ¿Porque me estoy haciendo esto? Estoy perdiendo la razón por culpa de un pequeño error, estuve a punto de dejar mi verdadero yo en el estante. Nunca hay que perder quien eres por la mancha que dejan las estrellas. El ver puede ser engañoso, soñar es creer... A veces lo bueno no es siempre lo correcto y es muy difícil seguir a tu corazón. Llorar no significa que has perdido, todo el mundo tiene moratones; hay que ser fiel a lo que uno es.
De vez en cuando me cepillo el pelo y ¿me veo perfecta?  A veces olvido lo que tengo que hacer para ajustarme al molde, al patrón, al "como tengo que ser". Por más que lo intento mis debilidades saltan y todo en mi interior grita agónicamente. Si te sales de lo marcado y lo establecido todos te miran y te dicen "no hagas eso!"; pero ¿y si es lo que eres? ¿Y si es lo que te hace feliz? Entonces solo queda lavarte la cara, sonreír a tu reflejo y cuando el te lo devuelva darle un beso. 
Si no nos aceptamos ni siquiera a nosotros mismos, ¿que nos queda?
Besitos,
C-  

jueves, 12 de julio de 2012

Se lo que hicisteis el último verano

El verano no se si significa para las personas cosas distintas, pero al menos si se vive de formas dispares. Para mi en verano significa agua, sol, muuuucho calor, significa bañarme todos los días en mi piscina, ir a la playa, el olor a crema solar y lamentablemente el aftersun; a tomarme un helado o una horchata o similares en un terraza, a ir a saltar a la playa de la Renegá; significa tradiciones como el jueves de pizza, ir a ver la nueva entrega de Harry Potter al cine, ir a Acuarama tomarme un gofre y quemarme, ver a los guiris como gambas que han venido a ver el FIB o escuchar este mismo desde mi casa todos los días sin pagar entrada; y como no, el viaje familiar para escapar del típico lugar de vacaciones donde vivimos todo el año. El verano significa despreocuparse de todo, de pasárselo bien y tener la sensación de libertad que te mereces durante el año, de salir de fiesta o quedarse vagueando en casa porque puedes tirar el tiempo, porque es lo que te apetece hacer. Sí, el verano es una época maravillosa llena de color, de luz, de encanto... Con la mítica noche de San Juan con las hogueras en la playa y a las doce saltando las olas del mar para que se te cumplan los deseos. Visitando lugares lejanos y descubriendo lo que el mundo tiene que ofrecerte, abriéndote a la gente para que estén en tu vida. 
Es extraño, toda mi vida he temido este verano como si se tratara del último verano feliz, intentando agarrar el tiempo con fuerza para que el reloj parara de correr; y sin embargo ha llegado. Pero todo esta en calma, tal vez sea la calma antes de la tempestad o quizá es que simplemente no va a pasar nada, quien sabe. Ahora mismo queda decidir si quedarse llorando en casa porque al día siguiente perderé una pierna o salir a la calle a hacer un montón de piruetas alucinantes para disfrutar los últimos momentos sintiéndome completa. La respuesta es obvia, ¿no? Pero hay veces que hacer piruetas impresionantes da tanto vértigo que solo vemos la opción de quedarnos en casa llorando y arrepentirnos mas tarde, arrepentirnos siempre. Por eso hay veces que si es mejor curar que prevenir, porque un "y si..." nos puede atormentar toda la vida. Por eso el verano es especial, porque somos menos propensos a decir "y si..." y nos atrevernos a hacer lo que realmente queremos hacer. 
Bienvenido al paraíso, no te pierdas en el camino. Besitos, 
C-

sábado, 30 de junio de 2012

Help!

 Hay personas y personas, pero hoy me gustaría hablar de un tipo de personas que a mi parecer son inquietantes como poco. Son esas personas aparentemente perfectas; son inteligentes, ordenadas, amables, siempre con una sonrisa para todo el mundo con esa fuerza para contenerse cualquier impulso del corazón. Son esas personas que es muy difícil saber que están pensando, porque nada de lo que hacen te da una pista clara; todo es ambiguo o parece que tiene doble rasero. Son intachables, pero por alguna razón siempre que estoy cerca de una persona así no estoy tranquila en ningún momento...
Si no conocéis a nadie de esta calaña, dejadme que os ilustre: no hay mejor ejemplo que Bree Van de Kamp, o la mujer pelirroja de mujeres desesperadas. Es genial para una serie como esta, pero en la vida real da escalofríos. Sin embargo debo decir a su favor que en mi opinión (ya que solo es lo que puedo percibir por fuera) estas personas ejercen una lucha interior intensa para autosuperarse día a día para ser perfectos a los ojos de la gente que les rodea. Es una lucha muy cansada que yo comprendo desafortunadamente. Al tener un hermano mellizo todo se convierte en una competición para demostrar quien de los dos es mejor que el otro en diferentes cosas y es muy cansado. Por esto me pregunto, si yo intento ser perfecta para superar a mi hermano ¿yo también daré miedo?
Besitos,
C- 

lunes, 25 de junio de 2012

Not a happy ending

Lamento no haber escrito durante un tiempo, pero es que he estado visitando un "museo". Todo el mundo dice <<No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes>>. Bueno pues yo no he perdido nada, o tal vez si. De repente un día te levantas y te das cuenta que todo tu mundo ha cambiado, y entonces te arrepientes profundamente de haberte ido a dormir esa noche. Miras a tu alrededor y no ves nada nuevo, pero sientes un vacío y sabes que algo ha cambiado; y entonces es cuando entra en juego el miedo. 
Puede que un segundo hogar no sea nada material, pero si pierdes eso significa que no vas a volver a sentir lo que sentiste cuando estabas allí, no te volverás a sentir cómodo como si el aire siempre fuera caliente, ni volverás a conversar con las personas que forman parte de él y solo quedarán los recuerdos de días mejores que no volverán, donde las experiencias te convirtieron en la persona que eres ahora. Y te preguntas como seguir adelante cuando durante toda tu vida siempre pensaste que eso estaría allí pasase lo que pasase. Pero nada es eterno, porque si lo fuera tendría menos valor. Supongo que lo único que podemos pensar es que como Allan Karlsson, siempre podremos saltar por una ventana para seguir viviendo y sorprendernos a nosotros mismos y tal vez, encontrar ese segundo hogar donde menos nos lo esperemos.   
La vida es muy corta y nada nos puede quitar el placer de vivir.
Besitos,
C-