viernes, 9 de marzo de 2012

Empezando vs Terminando

El ser humano es un animal de costumbres, y una vez que te acomodas a la vida que llevas, no es fácil rehacer el camino. Sinembargo, hay veces que no tienes más remedio que volver a comenzar. Todo principio puede causar diferentes efectos; puedes emocionarte ante nuevas oportunidades, puedes sentir miedo a lo desconocido, emoción por las nuevas historias que se escribirán o tristeza por todo aquello o  aquellos a quienes dejaras atrás. Yo las siento todas revoloteando y chocándose unas con otras en mi vientre, provocándome una sensación desalentadora de no saber muy bien que hacer o como comportarme ante el futuro que me espera.

He vivido toda mi vida en un mismo lugar. Una ciudad muy pequeña, a la que realmente ni siquiera sabes porqué la llaman así, porque es tan pequeña como un pueblo. Nunca me ha parecido especialmente bonita, ni cosmopolita, ni que diera oportunidades, ni tampoco que tuviera una gran variedad de actividades culturales o para jóvenes. La verdad es que no tenia nada de nada, pero me gustaba vivir allí. Era pequeñita y acogedora, te la podías cruzar entera en media hora, pero aun y así todavía hoy hay rincones a los que jamas he ido. Caminabas por sus calles y por lo menos te encontrabas a 20 personas que conocías y 25 amigos de tus amigos. Siempre estaban los mismos mendigos que todo el mundo conocía sus nombres y les saludaba por la calle; y las fiestas eran lo mejor del mundo. Habían varios institutos contando los privados y los públicos, tal vez unos diez, y el mio se llevaba la palma. Más bien era un colegio/instituto. No exagero cuando digo que verdaderamente era muy pequeño, pero ese era su encanto. Todo el mundo conocía a todo el mundo, los profesores te habían tenido desde los 1,2,3 años y te conocían a la perfección, ¡y tu a ellos! Era como tu segunda casa y todos formábamos una gran familia. Siempre en el mismo entorno con la misma gente... ¿Como no me iba a sentir perdida lejos de allí, lejos de todos?
Supongo que ahora comprendereis mi desesperación al enterarme que a mi padre se le había ocurrido la genial idea de prosperar y mudarnos a otro planeta... o al menos para mi si que lo es.
Aquí comienza mi diario. Espero que no me pase lo que a Edward Bloom, "eras un pez grande en un estanque pequeño, pero esto es el mar; y te estas ahogando."Espero saber nadar bien.
Besitos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario