jueves, 15 de marzo de 2012

Momentos incomodos

Como detesto esos momentos, pueden durar solo unos segundos pero son odiosos. Aparecen derepente. Alguien carraspea la garganta, se escucha una respiración y todo el mundo mira hacia otro lado esperando que "alguien" diga "algo". Y en ese justo instante, la persona menos indicada dice una estupidez, y todos dan las gracias al cielo porque este abriera la boca excepto tu, ¿y sabes por que? Porque quien la ha abierto lo mas probable es que haya sido tu padre para contar una de sus batallitas en la que tu quedas como una idiota rematada. Si, los odio a muerte; y últimamente no paran de sucederme. Pero si hay algo que odio mas que eso; es que en el preciso instante después, todos se giran para mirarme medio sonriendo maliciosamente preguntándome si es cierto; y esperando una respuesta para tener una escusa para reírse sin ser censurados. Y como siempre, yo sonrío, me pongo roja a mas no poder, asiento con la cabeza sin decir palabra; y suplico que me trague la tierra. Al momento siguiente todo el mundo esta parloteando animadamente menos yo, que me siento mas incómoda que al principio. No se como lo hago pero siempre me utilizan como "chivo expiatorio". Cuando después protesto por esto, me dan una palmadita en la cabeza y un beso en la mejilla, mientras me dicen que no entienden porque me he enfadado tanto, si a todos les ha gustado mucho esa historia, y acto seguido se van y punto: fin de la conversación.

Debo reconocer que jamás me había molestado tanto este hecho como anoche.
Fuimos a cenar a la casa de nuestro vecinos, ya que nos habían invitado amablemente para darnos la bienvenida. Y como no, durante la noche hubieron varios momentos incómodos. El primero fue que se pusieron a rezar antes de comer... Y mas tarde le sucedieron otros a raíz de desacuerdos mutuos en opiniones, sobretodo en temas religiosos; dado que por lo visto ellos lo eran mucho y mi padre es mas bien cínico en este aspecto. No digo mi madre también, porque ella no suele meter la pata tanto como mi padre que es incapaz de callarse nada. Nadie les contó por lo visto la buena educación de los loros del Congo: Por lo visto en las selvas sudafricanas del Congo, habitan unos loros muy raros. Estos loros solo hablan francés. Como mucho podrás sacarles un "Hellow", pero si te adentras en la selva, te darás cuenta que hablan un francés muy refinado. Esos loros hablan de todo, de deportes, de moda, de política; de todo menos de religión. Es de mala educación hablar de religión, nunca sabes a quien vas a ofender. (Big Fish)
El caso es que después del último momento incómodo de la noche, vino el momento "pongamos en ridículo a Clara". Durante el resto de la noche tuve que aguantar las miraditas insolentes de mi vecino de ventana. Se me quedaba mirando durante mucho tiempo, como si esperara que mi cabeza explotara y saliera tarta de arándanos. No se que se ha creído. Yo no le he hecho nada para que sea tan maleducado conmigo.  
2· impresión: negativa. Se va a tener que poner la pilas para que me caiga bien.


Una chica algo molesta...
C-

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