Todo el mundo tiene sus tradiciones. Pueden ser a gran escala o no, pero siempre están ahí. Puede ser que la tuya sea reunirse con la familia los domingos o por navidad; o que el abuelo Jo cuente la historia de como conoció a la abuela el día del cumpleaños de tu padre, o ir con tus amigos a saltar las hogueras en San Juan; o que un objeto pase de generación en generación, o simplemente tener el mítico Jueves de pizza. Si, todo el mundo tiene tradiciones; y ¿a quien vas a engañar? A todos les gustan las tradiciones, por eso siguen vivas. Pero lo bueno de las tradiciones es que se transforman con el paso del tiempo o dejan paso a otras nuevas. Puede que sea molesto al principio, porque a nadie le gusta que le quiten algo que forma parte de su vida, pero las tradiciones siempre se transforman a algo mejor y cundo te acostumbras a ellas, parece que hace siglos que se lleva haciendo. Aunque hay alguna tradición que darías lo que fuera para que cambiara, pero nunca lo hace. Y cuando al fin cambia, la recuerdas con ternura y la echas de menos... (¡pero desde lejos!) En mi vida hay millones de ellas, me encantan, siempre he sido una romántica :)
Besitos
C-
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