lunes, 16 de abril de 2012

París...¿Que es lo que ves?

Cuando pronuncias la palabra parís, ¿que es lo que ves? Cierra los ojos... ¿Una ciudad? ¿Un hombre con una baguett, una camisa a rayas y una boina? París... "Paguí" que dirían sus inquilinos, es mas que eso. Es el escenario de las historias de amor mas famosas del mundo como la de Jules et Jim, el hogar de Amelie, Quasimodo y la Monalisa; la ciudad de la luz, de la esperanza; conocedora de la revolución, inventores del bidet, el bikini y el camembert; tierra del champagne, la Torre Eiffel y los mimos, y también lugar donde casi puedes tocar las nubes con sus precios. París es un lugar para soñar, es mas, París es un sueño. Es una caricia en al aire, un suave olor a creppe con chocolate y el lugar de encuentro de muchas celebridades de todos los tiempos en el Moulin Rouge. Prueba a pasear por sus calles a media noche, encuentra sus tesoros ocultos y desvela tus pasiones en una ciudad donde todo es posible. Abre los ojos, ahora ¿Que es lo que ves?
Deja que esta mágica ciudad te atrape como lo hizo conmigo... ¿Hasta donde llega tu imaginación?
Besitos,
C-

viernes, 13 de abril de 2012

Días naranjas

Estoy segura de que podríamos poner colores a todos los tipos de días. Ya describí mis días grises, pero esta vez hablare de los días naranjas. Probablemente nunca o rara vez habréis oído hablar de ellos. Como todos los otros, los días de color naranja se llaman así por la forma en que los ves; el color que tiene el aire. En los días naranjas en sol tiñe la atmósfera, y una sensación cálida invade la vida de las personas que deciden despertarse. Es esa sensación de que todo te va a salir bien, que es  perfecto sin que pase nada especial. Es como si las estrellas se alinearan para darte un descanso en forma de un buen día. Esos son los días de color naranja. Esos en los que de repente un amigo de la infancia encuentra tu número por casualidad y decide llamarte para saber como va todo, es ese día en que alguien te dice: "no no, puede quedarse el cambio"; en el que ese examen que creías que te había salido tan mal va y apruebas, en el que esa amiga tuya te dice lo mucho que le importas o en el que esa persona que no quieres ver ni en pintura se pone mala de repente. Sí, son esos días en los que te sientes en armonía con el mundo y saludas a todos porque te das cuenta de que nunca lo habías hecho antes. Es ese momento, esas escasas 24h, en las que te conviertes en alguien mejor y valoras de verdad el regalo de la vida. Y al final todo, se resume a tres simples palabras:
La regla de la triple "L". Podríamos llamarla así. Es lo que debería regir nuestras vidas. Vivir, amar y reír, nada más. Deberíamos intentar vivir todos los días como si fueran naranjas, aunque sean de otro color. Al final, las decisiones que tomamos nos hace ser quienes somos y yo ya he tomado la mía. Mi vida es de color naranja (aunque debo reconocer que si fuera una comida no me la comería por nada del mundo... la comida de color naranja esta asquerosa... puaj!) ¿Y la vuestra?¿De que color es vuestra vida?
Besitos,
C-
PD: Siempre es curioso que hable de buenos días y de buena suerte en un viernes 13 ¿verdad? Suerte que el 13 es mi número preferido ;) como los tatuadores... igual el destino quiere decirme algo...

miércoles, 11 de abril de 2012

Inocentes

La edad de la inocencia. ¿Existe una edad para eso? Nacemos inocentes, dispuestos a creer en todo y en todos, a que nos enseñen el mundo, un mundo donde viviremos y lo creemos perfecto porque queremos que lo sea; y cerramos los ojos para no darnos cuenta de que no es así. Inocencia es igual a felicidad, porque cuanto mas inocente mas feliz eres, porque menos sabes y mejor es todo. Porque las cosas malas son las que se esconden, las que no se dejan ver y tienes que escarbar para encontrarlas, las que no se dejan ver a la luz del sol. Inocente es aquel a quien puedes engañar con facilidad deliberadamente. Aquel que tiene un aura que lo protege del mundo; que cree en los unicornios, en las hadas, los finales felices, las cosas blanditas y que los niños siempre se salvan al final. Inocente es el que pregunta la cosa mas inadecuada en el momento mas inadecuado y no sabe porqué. Inocente es el que cree en la magia y que todo es posible arreglarlo (al menos con cinta adhesiva). En fin, ¿Cuando dejamos de serlo? Ese es el momento mas triste de nuestra vida. De repente un día te das cuenta de que todo eso ha desaparecido. Miras a tu alrededor y ya no ves cosas blanditas y las cosas feas del mundo que antes se resistían a salir, ahora emergen hacia arriba; y entonces solo tienes dos opciones; luchar o resistirte. Luchar para que no te afecte y seguir adelante asumiendo que esa parte de tu vida ya no volverá. Y resistirte; intentando incesantemente durante el resto de tu vida volver a aquellos tiempos mas felices y no queriendo ver lo que viene por delante. Y al final esta el comienzo de ciclo. Cuando nos damos cuenta de que la única forma de volver atrás y ser inocentes es compartir la inocencia con otro. Y es en ese preciso instante en el que una persona que le se cae la vida encima por su propio peso, decide tener un hijo y volver a creer en las hadas, los unicornios, Papa Noel, el Ratoncito Pérez... Creas un mundo fantástico para tu bebé y te conviertes en ese aura para protegerle y dejar que sea el mayor tiempo posible lo que es: un inocente.
Por mi parte yo seré siempre inocente hasta que demuestren lo contrario. ¿Cuando dejaste de serlo tu?
Besitos,
C-

sábado, 7 de abril de 2012

Prejuicios

Creo en las personas, creo que hay que tener fe en ellas; que crecerán y maduraran, y, que algún día serán mejores. Reconozco que algunas de las personas que he conocido y confiado en ellas, no han resultado como confié que serían, pero ¿por ello debo de judgar a todo el mundo por igual? ¿no debo esperar el cambio? Siempre me he considerado una persona optimista. Al fin y al cabo no es lo que decimos o sentimos lo que nos hace ser como somos, es lo que hacemos, o dejamos de hacer. Todo el mundo tiene derecho que le recibamos con una sonrisa; porque ¿quien somos nosotros para judgar a alguien que no conocemos? ¿pensaríamos bien de alguna persona que hiciera lo mismo con nosotros? Sin embargo no me malinterpretéis. No me estoy refiriendo que cuando alguien que recibe vuestra buena opinión y os ofende, no debáis castigarle. Me refiero a esa mirada. Esa primera mirada en la que todo el mundo repasa a su nuevo conocido. Con solo observarle unos segundos basta para que una persona puede haber hecho un cálculo aproximado de el o ella. Puede imaginarse de todo; si tiene dinero o no, si es simpático o aburrido, si le gusta esta música u otra, con que tipo de gente va o incluso si es list@ o no. Y más tarde de ese instante, ya ha decidido si le cae bien o no. Pero, ¿de verdad le conoce? No. Ni lo más mínimo. No os podéis imaginar la cantidad de veces que he escuchado la frase: "Antes creía que ---- era super estúpid@, me caía tan mal, creí que era antipátic@ y un@ flipad@; ahora me cae super bien, es tan divertid@." Si hubiera esperado ha hacer ese juicio la otra persona se hubiera llevado muchos menos desaires, malas miradas y chismorreos de la otra parte. Pero esta comprobado que al ser humano le gusta chismorrear. Somo cotillas por naturaleza. Aunque no queramos reconocerlo, porque esto viene de la curiosidad humana natural, y nadie puede evitarlo. Sin embargo podemos intentar cambiar y ser mejores tanto para con nosotros mismos como para los demás.
Cada persona es una regalo, podemos preguntarnos que habrá dentro y si será lo que nosotros esperamos, pero no debemos imponerlo; porque al final será lo que tenga que ser y es emocionante descubrirlo uno mismo.
Cuidad de quien os quiere.
Besitos,
C-

miércoles, 4 de abril de 2012

Días grises

Amo los días grises. Esos en los que el cielo parece que se haya esfumado y tomado el día libre. La lluvia cae incesantemente y no hay nade por las calles; excepto dos personitas que les pilló el chaparrón a mitad de camino y entre risas y tapándose como buenamente pueden, corren por las calles intentando no mojarse como si les hubiera caído un plato de sopa encima. El resto del mundo esta en sus casas escuchando el melodioso murmullo de la lluvia. En esos días me encanta leer cerca de la ventana, escribir, ver una película de cine antiguo o dormir sabiendo lo calentita y recogida que estas dentro; y acto seguido suelo dormirme plácidamente. Mas tarde cuando la lluvia deja de caer y las nubes se retiran suavemente dejando ver unos trocitos de cielo azul; salgo a la calle. Tras de si la lluvia deja un agradable olor en las calles y todo esta limpio. El sol comienza a sacar sus tenues rayos a relucir creando destellos en los charcos y quien por casualidad lo ve, diría que las calles son de plata. 
Los niños juegan con los charcos riendo y manchándose de barro sus pequeñas ropas, las calles se llenan de vitalidad y todo el mundo se llena de una sensación de tranquilidad envidiable. No se como será el paraíso, pero no creo que el mio sea muy distinto a esto.
Besitos,
C-

martes, 3 de abril de 2012

Casi de sangre


Hay personas que están en tu vida pero que ni siquiera te das cuenta de que están ahí. Entran y salen de ella sin molestia alguna y solo cuando ha transcurrido un tiempo y echas la vista atrás, te das cuenta de que faltan. Personas que solo engrosan el número de amigos en facebook. Sin embargo hay otras que forman los cimientos en los que te sostienes y si te faltan alguna vez, estos cojean. Son esas personas que forman parte de la familia sin ser hermanas de sangre. Y puede que no lo san, pero si de corazón. Hermanas del alma. Son esas personas que cundo el día es gris, ellas absorben las nubes con su aspiradora de los "cazafantasmas" para ti y después te regalan una sonrisa. Son esas personas que te perdonan los grandes errores, porque en el fondo te comprende; son esas personas que piensas, "que suerte he tenido de encontrarme con ella... no se que hubiera sido de mi.." Personas que cuando intentas explicarle como te sientes y no te salen las palabras para describirlo, te cortan y te dicen: "No hace falta que me lo expliques, lo sé, es que lo se perfectamente, porque a mi me pasa lo mismo." Comparte contigo todo y tu con ella. 
Es un regalo encontrarte con alguien así, por lo tanto dejadme que os dé un consejo: cuando la encontréis no seáis tan estúpid@s de dejar que desaparezca de vuestra vida, porque ella no es como el resto. No puedes pensar que hay muchos peces en el mar; si que los hay, pero no todos son emperador y estos están en peligro de extinción. 
Todo el mundo tenemos alguien así en nuestra vida, porque si no lo tuviéramos nos sentiríamos perdidos. Pero hay veces que no estamos seguros de si son quienes nosotros creemos que son, y por mucho que nos creamos independientes y autosuficientes; no lo somos tanto como creemos, porque siempre necesitamos a estas personas a nuestro lado, porque sin ellas nos sentiríamos perdidas, como botes que perdieron su ancla. Todo el mundo necesita tener a alguien que le escuche y que entienda sus preocupaciones. 

Alba, Lara sois mis peces espada, espero que no me faltéis nunca, os quiero muchisisisisimo. :)
Besitos,
C-

lunes, 2 de abril de 2012

La felicidad

La felicidad puede ser un camino, una meta o un destino. Puede ser lo que rija nuestra vida o puede que pase toda ella sin habérnosla cruzado en nuestro camino. Para mi la felicidad son momentos, y eso la hacen mas valiosa. Dicen que todo lo bueno y acaba dos veces bueno; estoy de acuerdo. Porque si nos acostumbráramos a ella, si la felicidad pasara a ser parte de nuestra rutina, no la apreciaríamos como se merece; creeríamos que no somos felices, simplemente estamos y punto, y buscaríamos una forma de serlo más de lo que lo somos buscando un ideal imposible de alcanzar, lo que en si mismo nos haría ser infelices.  Por eso debemos buscarla, pero no abusar de ella. La felicidad tiene vida, porque se la damos nosotros. Aparece de repente y sin darnos cuenta ya se ha marchado de nuestro lado, pero es parte de la vida y esto hace que sigamos adelante, que queramos avanzar. Y son esos momentos los que guardas en la memoria, esos en los que paras y te das cuenta que te sientes llena por dentro, que todo es perfecto, que podrías morirte en ese momento y no te importaría; porque eres feliz. 
No dejéis de buscar la felicidad.
Besitos,
C-