La edad de la inocencia. ¿Existe una edad para eso? Nacemos inocentes, dispuestos a creer en todo y en todos, a que nos enseñen el mundo, un mundo donde viviremos y lo creemos perfecto porque queremos que lo sea; y cerramos los ojos para no darnos cuenta de que no es así. Inocencia es igual a felicidad, porque cuanto mas inocente mas feliz eres, porque menos sabes y mejor es todo. Porque las cosas malas son las que se esconden, las que no se dejan ver y tienes que escarbar para encontrarlas, las que no se dejan ver a la luz del sol. Inocente es aquel a quien puedes engañar con facilidad deliberadamente. Aquel que tiene un aura que lo protege del mundo; que cree en los unicornios, en las hadas, los finales felices, las cosas blanditas y que los niños siempre se salvan al final. Inocente es el que pregunta la cosa mas inadecuada en el momento mas inadecuado y no sabe porqué. Inocente es el que cree en la magia y que todo es posible arreglarlo (al menos con cinta adhesiva). En fin, ¿Cuando dejamos de serlo? Ese es el momento mas triste de nuestra vida. De repente un día te das cuenta de que todo eso ha desaparecido. Miras a tu alrededor y ya no ves cosas blanditas y las cosas feas del mundo que antes se resistían a salir, ahora emergen hacia arriba; y entonces solo tienes dos opciones; luchar o resistirte. Luchar para que no te afecte y seguir adelante asumiendo que esa parte de tu vida ya no volverá. Y resistirte; intentando incesantemente durante el resto de tu vida volver a aquellos tiempos mas felices y no queriendo ver lo que viene por delante. Y al final esta el comienzo de ciclo. Cuando nos damos cuenta de que la única forma de volver atrás y ser inocentes es compartir la inocencia con otro. Y es en ese preciso instante en el que una persona que le se cae la vida encima por su propio peso, decide tener un hijo y volver a creer en las hadas, los unicornios, Papa Noel, el Ratoncito Pérez... Creas un mundo fantástico para tu bebé y te conviertes en ese aura para protegerle y dejar que sea el mayor tiempo posible lo que es: un inocente.
Por mi parte yo seré siempre inocente hasta que demuestren lo contrario. ¿Cuando dejaste de serlo tu?
Besitos,
C-

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