Mi madre pasaba cerca y me vio olerlo y tocarlo con cuidado como si fuera a desmoronarse. Cuando la vi comenté: "Yo heredaré todos los libros de esta casa..." Era simplemente un comentario como cualquier otro, ya que era lo mas lógico, dando que a mi hermano no le gusta leer. Entonces mi madre sonrió leve y cariñosamente y me respondió: "Hay cariño, esta hecha una romántica. Nunca tendrás éxito en la vida." Fue como una bofetada de realidad. ¿Y si tiene razón? Claro que la tiene. Siempre la tiene; al menos en estas cosas. Al fin y al cabo eso de ser una románica siempre lo he sabido. Si me hubieran dado a elegir, hubiera elegido nacer en la Inglaterra del siglo XIX, o París en los años 20, o Estados Unidos en los 50; pero sobretodo principios de siglo. Siempre me han atraído las cosas antiguas; no sé, tienen como encanto, como alma propia forjada de historias. Es mi lado "blandito", que muchas veces no dejo ver, pero al fin y al cabo soy yo. Tal vez por eso he elegido la ciudad más romántica del mundo para viajar con este blog. Tal vez...
Pero me gusta pensar que las cosas que me gustan son las que me hacen ser diferente, y que entre sueño y sueño algún día tope con algún otro soñador, como Amelie, para seguir con el sueño de mi vida en la ciudad de las ciudades. Para que si todo se tuerce, siempre nos quedará París. Besitos,
C-

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